*La Trinca y Jaiba Brava igualaron 0-0 en partido de “ida” de la gran final

Ante un lleno impresionante en el estadio “Sergio León Chávez”, la Trinca Fresera del Irapuato y Jaiba Brava de Tampico no se hicieron daño (0-0) en partido de “ida” de la gran final en Liga Expansión, por lo que todo habrá de definirse en la “vuelta” a celebrarse en el puerto jaibo el próximo sábado.

MUY PRECAVIDOS…

Los protagonistas, sabedores que no estaban de por medio solamente 3 puntos. Es la gran final y por ende, se debe actuar con máximas precauciones para no equivocarse y que les pueda costar caro.

Irapuato, con su línea de 4 bien fija allá atrás, Peña, Alvarado, Sousa y Sandoval. Del Angel bien fijo como escudo, mientras que Jassiel no fue el de las salidas y arribos por el interior de otras ocasiones. La prioridad era no permitir daño alguno y después, si se daba alguna posibilidad de ir al frente lo haría.

Juan Pablo Rangel, en esta ocasión se le vio sumamente adelantado, jugando caso a la par de Dodlán y Benjamín, mientras que Gamboa galopaba por derecha. Defensivamente se comportaron a la altura, pero a la hora de ir al frente, se veía muy ralo su ataque…

Esto, porque cuando Jassiel o Del Angel, incluso Sousa y Alvarado conducían el balón, no encontraban a  Juan Pablo. Reiteramos, se veía muy adelantado y caso siempre recibiendo de espaldas, donde era presa fácil de la fuerte marcación de los “porteños”.

Se imponía que apareciera más, que fuera a tres cuartos de cancha a recibir e intentar dialogar con sus compañeros Benjamín u Dodlán, incluso con Gamboa. Al no ser así, se empezó a caer en el pelotazo  a ver si el paraguayo o el ex de Tapatío encontraban una buena. O bien, caer por sorpresa al área.

No fue así, porque Jaiba Brava mantuvo muy bien su línea de 3 centrales. Diego García, Alberto Ríos y José López. Sumamente fuertes, que iban con todo en la disputa del balón y casi siempre salieron avantes. Y cuando fue necesario, traían a José Hernández paraque se ubicara como lateral por izquierda, dado que por ese sector Irapuato intentó un poco más con el habilidoso Gamboa.

Y por si fuera poco con se muro, todavía fijo delante de los centrales, el “ex Chiva” Sergio Flores. Lo ideal era buscar las bandas y  no solamente Gamboa por un costado, sino intentarlo con Sandoval por el lado opuesto. Pero al no aplicar el 2 contra 1, pocas ocasiones se tuvieron de llegar hasta la última línea para mandar los servicios al corazón del área, donde Doldán sabe ir muy bien por arriba.

En una de esas aisladas acciones, vino el servicio y el sudamericano le ganó a su marca por arriba conectando no muy fuerte como hubiera querido, pasando el esférico por un costado.

EL PRIMER SUSTO…

Los pupilos de Marco Antonio “chima” Ruiz no se habían manifestado en su ofensiva. Estaban conformes con quitarle rápidamente el balón a los anfitriones y luego trasladarlo de un lado hacia otro, buscando un espacio para hacer daño. No se les había dado hasta que el minuto 40 en una acción de las mencionadas, tras pasearlo, vino el remate desde muy cerca, que afortunadamente para la escuadra local, su arquero Humberto Hernández, evitó el daño con gran lance.

Se terminó el primer lapso con muy poco para destacar e cuanto a ofensiva de ambos equipos. No era de extrañarse que así se diera. Es una final, donde ambos técnicos con la experiencia que tienen, saben que el equivocarse lo menos posible, les amplía las posibilidades de alzarse con el título de campeones. Al menos así se manifestaron ambas escuadras en los primeros 45 minutos, yéndose al descanso con la pizarra en blanco.

SIN CAMBIOS…

Ninguno de los timoneles consideró necesario hacer movimientos. Se entiende más con el cuadro visitante pues el empate no es un mal resultado para ellos, sabedores que luego tendrán la oportunidad de jugar en casa en el partido de vuelta.

Por Irapuato, se esperaba algún movimiento, si bien no en cuanto a jugadores, sí en el dibujo. Reiteramos, en la función que trataba de cumplir Juan Pablo Rangel, no participaba mucho y con ello, Benjamín y Doldán no contaban con “parque” para hacer de las suyas en el área rival. Muy separados y  así, cuando llegaba el servicio largo, eran “presa” fácil de la fuerte defensiva visitante.

VOLVIO A SALVAR…

La Jaiba Brava, sin precipitarse, simplemente bien coordinadas sus líneas, les daba suficiente para tener posesión extensa y así, nuevamente se pararon frente al arquero fresero y tuvo que rifarse el físico para impedir la anotación que ya cantaban los “porteños”.

PRIMER MOVIMIENTO FRESERO…

Es la final y el partido se le estaba yendo al técnico azulgrana. No inquietaba a la ofensiva y sí en cambio, empezó a sufrir más por el asedio del visitante. Trajo a César Santana en lugar del diezmado Julio Sebastián Doldán. Y ese movimiento le vino a dar otra cara a la Trinca…

Se empezaron a juntar por el sector derecho el recién ingresado y Gamboa haciendo pasar malos ratos a José Hernández. Vino aquella jugada donde a la distancia nos pareció que el defensor tacleó a Santana dentro del área, pero el silbante no lo consideró así, dejando correr la acción, pero ya se veía algo diferente.

César y Gamboa hacían el 2 contra 1 y así podían llegar hasta la última línea mandando servicios diagonales, los más complicados de despejar para los defensores . Más aún cuando el fortachón central de Jaiba Brava, José López se “tironeó” y debió abandonar el encuentro.

LA TERCERA DE LA NOCHE…

Y cuando Irapuato se veía más cerca de ponerse en ventaja en el marcador, vino una acción relampagueante del cuadro visitante que culminó con el servicio en el corazón del área, encontrándose inexplicablemente solo  el recién entrado Miguel Pedroza quien en medio de los defensores freseros, remató a corta distancia y Humberto Hernández recostándose sobre su costado izquierdo se quedó con la “de gajos”… Uuufff, qué susto. Iban 69 minutos.

MAS CAMBIOS…

Jesse Zamudio y Guillermo Muñoz vinieron a ocupar el lugar de Gamboa y Del Angel. Jassiel se quedó solo a cubrir la contención y los recién ingresados apoyaran más a la ofensiva. Les estaba dando resultado pues se adueñaron de las acciones. El balón merodeaba más el arco defendido por Gerardo Ruiz.

DE LO MAS PELIGROSO…

Vino una jugada por Raúl Sandoval, quien en el regate le ganó la partida al rival. Mandó el servicio al área, donde no hubo remate ni buen despeje quedándole a Ricardo Peña que se había incorporado y su fuerte disparo pasó cerca del poste derecho. El vuelo de Gerardo hizo más vistosa la acción.

NO LA VIO EL SILBANTE…

Empezaba a ser agobiante el dominio fresero. El balón circulaba más tiempo cerca de la portería rival. Vino una acción precedida de balón detenido. Sergio Flores, perdió un poco de vista al jugador fresero que estaba marcando y no le quedó más que abrazarlo y luego jalarlo. Afortunadamente para su causa, el silbante no señaló la infracción, posiblemente porque no la miró, pero fue muy clara la falta.

SE ESCAPO EL TRIUNFO…

Corría el segundo de los seis minutos que decidió el colegiado agregar cuando vino la enésima jugada por derecha. A la distancia pareció ser Zamudio quien se integró al ataque mandó el servicio al espacio para ver quién llegaba, viéndose la cara de angustia de los defensores que esperaban lo peor. Fue Memo Muñoz quien remató como venía y cuando se cantaba el gol, se fue por encima del larguero. Dio la impresión que el guardameta la alcanzó a desviar, pero no concedieron el tiro de esquina.

 

Así los sorprendió el silbatazo final. No hay nada para nadie por ahora. Pareciera que quien salió más satisfecho fue el cuadro tampiqueño pues actuó como visitante. Pero Irapuato mostró que puede sacar el resultado en calidad de visitante, cuando aparecen sobre la grama los que con velocidad y habilidad saben causar daño. Habrá que esperar acontecimientos. Por ahora, ¡¡¡Nada para Nadie!!!

ABITRO…

Correspondió al colegiado Mauricio Eleazar López Sánchez impartir justicia. En general fue bueno su trabajo. Quedando solamente la duda en aquella acción donde dio la impresión que César Santana fue “tacleado” por el rival dentro de los 16.50. En la otra jugada en el área de Jaiba Brava donde Sergio Flores tenía abrazado al jugador azulgrana y terminó jalándolo, no la miro y por ello no la señaló. Mostró tarjetas a quienes se la merecieron. Fue auxiliado por José Adolfo Robles Rodríguez e Iván Padilla Cisneros. Como cuarto oficial estuvo Héctor Salvador Solorio Arreola.

APOYO EN TODO MOMENTO…

El coloso de la Avenida Gurrero lució a lo grande. Entradón hasta el lleno total. Y en todo momento, el jugador #12 estuvo apoyando a su escuadra. Momentos emotivos con el Himno Nacional Mexicano. Aproximadamente 25 mil gargantas entonando las estrofas.