*Una gran final protagonizaron Instituto Irapuato y Bravos de Abasolo
*Los primeramente mencionados, se proclamaron campeones en torneo LOFMI
Encuentro que habrá de recordarse por mucho tiempo, la oncena Instituto Irapuato venció 5-4 a Bravos de Abasolo en la gran final correspondiente a categoría Universidad rama varonil dentro del torneo Febrero-Junio de Liga de Futbol Oficial Municipal Irapuato (LOFMI). Golazos, emociones de principio a fin y un gran ambiente rodearon el magno evento futbolístico estudiantil.

DESDE EL INICIO…
Aún no se acomodaba el respetable que en buena cantidad se apostó alrededor del empastado del Instituto Irapuato cuando se dio la primera emoción emanada del gol cuando los dueños de la casa, abrieron el marcador por conducto de Diego “potro” Arriaga quien tuvo una tarde brillante, coronándola con un “hat-trik”.
La jugada inició por la banda derecha con tiro fuerte a ras de pasto. El arquero “abasolense” sólo rechazó el disparo y para su desgracia, en dirección donde llegaba justo a tiempo a la cita, el llamado “potro” quien no tuvo problemas para empujar la de gajos al fondo y abrir el marcador cuando apenas transcurrían 3 minutos.
Daba la impresión que a los visitantes les estaba costando mucho trabajo acomodarse sobre el terreno de juego. Llegaban tarde a las jugadas y los locales dominaban con amenaza de incrementar el marcador, pero…
Pero, cuando las cosas parecían serles más complicadas, Bravos encontró la oportunidad de hacerse presentes en el marcador. Tiro libre cobrado por Jimmy Martínez. Así fue como se metieron al partido sin buscarlo mucho. Iban 16 minutos.

TODO CAMBIO…
De ahí en adelante, las cosas cambiaron notoriamente para el encuentro. Las acciones ofensivas fueron contínuas en ambas metas. Aunque el buen trabajo defensivo evitó que en la primera parte, se moviera más el marcador, manteniéndose la igualada hasta el final de la parte inicial. Pero era de esperarse algo mejor para la complementaria.

VOLTERETA…
No hicieron quedar mal tales pronósticos los protagonistas. Bravos de Abasolo dieron la voltereta, tras aquella jugada donde Oscar Martínez con la experiencia que le ha otorgado su trayectoria dentro del futbol, le ganó las espaldas a la defensa, se abrió hacia su izquierda y aún cuando parecía que perdía ángulo, barriéndose pudo rematar para anotar el gol con el cual se ponían en ventaja, 2 por 1 a los 2 minutos de reiniciadas las hostilidades.
RESPONDIERON…
Los dirigidos por el profesor Jorge Laguna no se quedaron con los brazos cruzados. De inmediato fueron a buscar la igualada. No tardaron más que 60 segundos en lograrlo. Nuevamente, “el potro” relinchó con el segundo gol para su equipo y cuenta personal. Venía lo mejor del partido.

EL SECTOR DERECHO…
Bravos de Abasolo con jugadores de experiencia, que saben leer muy bien las formaciones encontraron el sector derecho como la vía principal para arribar a la meta del Instituto aprovechando los amplios espacios dejados por falta de coordinación en su línea de 3 allá atrás y donde el contención nunca se dio cuenta cuál era su función. Incrustarse entre los centrales para que el marcador por izquierda se abriera y copara lejos del área al rival que continuamente llegaba por ahí.
COBRARON FACTURA…
Y precisamente en una jugada por ese sector, Cristian Vargas hizo un golazo de antología. Recibió el esférico con espacio y tiempo para pensar lo que debía hacer. Todavía se le facilitó más cuando el arquero en su afán por evitar el daño, salió de su portería. El llamado “cremas” se lució “bañándolo” con disparo suave que fue hasta el fondo de la meta desguarnecida. Los visitantes, nuevamente en ventaja 3 por 2 a los 15 de la complementaria.
Eran los momentos críticos para Instituto Irapuato. Cada avance de Bravos era de sumo peligro y sólo por falta de tino en unos casos de la ofensiva y aciertos defensivos en otros, el marcador no se movió favorable a los visitantes.

GRAN ESPIRITU…..
Bien se dice que cuando la táctica no funciona, hay que recurrir al espíritu combativo. Pleno reconocimiento para los “azules”. Con más coraje que idea empezaron a ir hacia adelante. Vino una falta allá por la banda derecha en relación a su ofensiva. El servicio fue hasta el lado opuesto, donde inexplicablemente Carlos Muñoz se encontraba solo y su alma. No tuvo problemas para rematar con la testa anotando el gol de la igualada a 3 goles. Iban 22 minutos.

OTRA VOLTERETA…
El gol de la igualada fue la llave para que el encuentro tomara tintes emotivos. Instituto Irapuato cambió totalmente. Su futbol volvió a relucir. Apenas 2 minutos después otro tiro libre un poco cargado a la izquierda. El “potro” Arriaga acomodó el esférico, señal que sería quien cobrara. Lo hizo como con teodolito colocándolo en el ángulo superior izquierdo. Golazo, sin lugar a dudas, pero creemos que el arquero regaló ese ángulo que le pertenecía. Cuatro por tres y las emociones no paraban cuando transcurrían 24 minutos.
DESCONTROL…
Todo ello trajo una consecuencia en el ánimo y desempeño de Bravos. No dejaron de ir al frente en busca de la igualada., pero estaba visto que sus líneas se descompusieron trayéndoles como castigo recibir el quinto gol que a la postre fue el de la diferencia. Jugada en contragolpe por Instituto Irapuato que culminó Carlos Muñoz.

NO SE RINDIERON…
Los “abasolenses” haciendo honor a su “mote” lucharon con bravura. Anotaron el cuarto gol por conducto de Sergio Zanella para darle un tinte aún más dramático al final. Jugadores, cuerpo técnico y las decenas de seguidores de Instituto Irapuato, respiraron tranquilos al escuchar el silbatazo que decretó la finalización del partido. Juegazo brindaron estas oncenas ganándose el reconocimiento de seguidores y rivales. Merecidamente fueron despedidos entre aplausos por los asistentes.. Digna actuación de ambos.
Así se los hizo saber el Comité Directivo de LOFMI, minutos antes de hacer entrega de los trofeos que los acredita como campeón y subcampeón por estadísticas. Cuando se defienden los colores de su uniforme como ustedes lo hicieron, la palabra derrota se evapora. Ambos son GANADORES.
