*Trayectoria brillante y exitosa de  Víctor Manuel Vázquez García

*Jugaba futbol pero su destino estaba marcado para triunfar en el deporte ráfaga

*Quedó a un paso de llegar al mejor basquetbol del mundo (NBA)

“Por mi mente no pasaron objetivos, metas y nada que se le parezca. Mi gusto era jugar y jugar, ver la forma de cómo meter el balón en el aro. Eso me hacía feliz. Me inicié en el deporte jugando futbol, pero no me gustó y ahí sí creo, el destino me tenía preparado algo para mí con el basquetbol…”

Víctor Manuel Vázquez García.

Así inició la charla con Víctor Manuel Vázquez García, uno de los personajes más exitosos que haya dado el basquetbol irapuatense a nivel municipal, estatal, nacional e internacional, alumno egresado de la Universidad del Basquetbol de Irapuato (Cancha Fernando Dávila).

En su voz, rostro y gestos mostrados durante la plática, aún se muestra la emoción por todo lo vivido y de lo cual dice estar súper contento y agradecido con su familia y personajes que lo apoyaron en su brillante trayectoria.

El futbol fue su primer deporte.

FUTBOLISTA…

Al tiempo que dejaba ver en su rostro una marcada sonrisa y con su estilo muy peculiar de platicar, Víctor habló sobre sus inicios dentro del deporte. “Empecé jugando futbol, pero muy pronto me desanimé. “Había muchos golpes y yo no quería salir lastimado, pero como me gustaba el futbol vi que al portero no lo golpeaban y me puse la sudadera de guardameta…” señaló, al tiempo que sonreía…

En los torneos inter primarias inició su brillante trayectoria.

“Poco me duró el gusto –añadió sin dejar de reir—pues en un partido me lancé para detener el balón. Evité el gol, pero me llevé tremendo golpe en la cabeza al estrellarme contra el poste. Ahí se me terminaron los deseos de seguir en el futbol…” Junto con sus amigos  Carlos Sánchez, Miguel Angel Vázquez, Antonio Lara, Miguel Antonio González Ruiz, Aurelio García, Dr. Paco Hidalgo, que escuchaban la charla, sonrieron…

Muy pronto saboreó las mieles de la victoria en el deporte ráfaga.

BASQUETBOL…

Entonces tu llegada al basquetbol, cómo se dio…? Se le preguntó…

Sus ojos se le iluminaron antes de responder. “Estaba en la Escuela Josefa Ortiz de Domínguez cursando la primaria. Tendría 10 años aproximadamente y en el patio salíamos al recreo. Se escuchaban claramente los gritos que salían del otro lado de la barda (la cancha Fernando Dávila) y me llamaba la atención…”

“Ello y el hecho de que para el torneo inter primarias el profesor Félix Guerra Aguirre armó un equipo de basquetbol, fue así como inicié en este bonito deporte, sin siquiera imaginarme lo que podría venir para mí en esta disciplina…” manifestó…

 

EXITOSO…

Muy pronto, Víctor supo de las mieles del éxito en el deporte. “Tuvimos la fortuna de ganar a nivel municipal las eliminatorias inter primarias, para luego ir a estatal en León que se ganó y con ello, obtener el boleto al Nacional en Puebla. Poco a poco mi interés por seguir jugando fue creciendo. Acudía a la Fernando Dávila para mirar a los “grandes” y “cascarear” cuando ellos nos daban chance…” relataba mientras en su rostro se notaba la emoción…

Academia América, su primer equipo. Portando el #80, .en la Fernando Dávila

SU PRIMER EQUIPO…

Luego de las experiencias vividas en campeonatos nacionales escolares, se dio su ingreso a la Liga Irapuatense de Basquetbol. “Fue el equipo Academia América con el cual inicié en el basquetbol organizado. Posteriormente Guanomex, Secundaria Oficial y varios llamados a integrar la selección Irapuato para torneos estatales y representar a Guanajuato en Nacionales…” señaló.

Secundaria oficial, otro de los quintetos que defendió Víctor.

SIN METAS…

A pregunta expresa, Víctor con la sinceridad que lo caracteriza, señaló tajantemente: “No, nunca me fijé objetivos o metas por cumplir dentro del basquetbol. Mi único interés era jugar y jugar. Me ocupaba en cada vez ser mejor. Las experiencias vividas en los campeonatos nacionales fueron fundamentales para lo que vino después…” aseveró…

Con el #10, jugando para Banamex.

MOMENTO INOLVIDABLE…

Al tocar el tema que sin duda marcó la vida no sólo deportiva sino personal de Víctor Manuel Vázquez García, su rostro se mostró serio, hasta con cierta nostalgia, pero pronto lo transformó por el de alegría y satisfacción…”

Su nivel de juego, pronto lo llevó a integrar selectivos.

UNIVERSIDAD DE LAS AMERICAS (UDLA)

“Recién llegado de un campeonato nacional en 1969, vino a jugar a Irapuato el quinteto Universidad de las Américas (UDLA) y el coach Mr. Morris Williams habló con el profesor J. Jesús Vaca Gaona, presidente de la Liga Irapuatense de Basquetbol sobre su deseo de llevar a la gran institución a Miguel Antonio “amigo” González Ruiz y a un servidor…” Su rostro se iluminó como si estuviera viviendo esos momentos nuevamente..

“No lo podía creer. Era algo que no me hubiera imaginado. Reitero, porque mi mente sólo estaba ocupada en jugar basquetbol, sin fijarme metas u objetivos. Aunque debo confesar, cuando se dio este caso, algo cambió dentro de mí…”

Su jugada favorita que le dio infinidad de puntos.

NO FUE FACIL…

Pero el primer obstáculo al cual enfrentó Víctor con esta invitación fue la negativa de su señor padre a que saliera del seno familiar. “Fueron momentos muy difíciles pues yo me veía jugando a otros niveles, pero había que convencer a mi papá. Finalmente se logró…” dijo, al tiempo que lanzaba un largo suspiro como si recién se acabara de dar este momento.

A su llegada a UDLA, se encargó de enseñar a los niños.

DECEPCION…?

Víctor, como lo había mencionado previamente, se veía jugando con compañeros y rivales de alto nivel. Pero al llegar a Ciudad de México, la realidad era una muy distinta.

 

“Tienes que aprender inglés. Vas a estar en el campamento realizando otro tipo de labores. (Enseñando a niños). No era lo que yo esperaba y eso como que me desilusionó un poco pues yo quería jugar…” mencionó mientras mostraba parte de ese enfado que en su momento vivió…

Poco a poco fue asimilando ese momento y entendió gracias a consejos recibidos que para llegar al éxito debe poner como punto principal, disciplina, trabajo y sobre todo, deseos de triunfar.

Muy joven emprendió una excelente trayectoria.

“Fue 1 año de observación, aprendizaje, mirando desde la banca a jugadores cómo se desempeñaban sobre la duela. Me sirvió de mucho pues cuando llegó mi oportunidad no la desaproveché. Quería ser el mejor, sin importarme la calidad de rivales a que me enfrentaba.

Con Julio Ortiz.

INDISCIPLINADO…?

Al tiempo que soltaba una carcajada, Víctor admitió ser un jugador indisciplinado. Pronto aclaró. “Pero no que me saliera de las reglas de conducta que debe cumplir un deportista. Mi indisciplina por llamarla de alguna manera era estrictamente en cuanto a seguir la estrategia marcada por el coach en turno. A mi me gustaba recibir el balón y lanzarme sobre el tablero rival para encestar, olvidándome de las indicaciones recibidas, pero como casi siempre terminaba exitosamente mi encomienda, me veía exento de reclamos, aunque no de consejos. Promedio de 20 puntos por partido lo avalaban, sin duda…”. Volvió a sonreir.

Las evidencias ahí están.

REGRESO A CDMX…

Tras cuatro años de experiencias, victorias, derrotas, aprendizaje y todo lo que enmarca una carrera deportiva, Víctor ya más maduro en muchos sentidos, pensó en lo que vendría más adelante para él, cuando el nivel basquetbolístico fuera minimizándose como es la ley de la vida.

“Sabía que Mr. Morris no me iba a dejar salir de la Institución por lo que sin avisar me fui a CDMX  para iniciar un nuevo camino dentro del basquetbol con TELEPAR. Me recibió el coach Carlos Bru, excelente coach y como persona, lo máximo.

Actuaciones como las de la gráfica eran constantes.

NBA…

Basquetbolísticamente hablando, Víctor estaba en excelente momento. Las experiencias vividas con U. de las Américas, giras, torneos importantes en la Unión Americana, enfrentando a figuras que posteriormente brillaron en las altas esferas no podían pasar desapercibidas para buscadores de talento.

Mr. Morris “Moe” Williams, personaje importante en la trayectoria de Víctor.

LO OBSERVARON…

La trayectoria de Víctor era su principal aval como para pensar en algo extraordinario para él. Llegar a la NBA sería lo máximo, aunque él seguía pensando solamente en jugar, divertirse y hacer lo mejor posible su trabajo sobre la duela.

“Cuando me enteré del interés por llevarme a la organización de los Spurs de San Antonio en la NBA, no puedo negar además de la sorpresa, sentir un gusto tremendo. Me motivó más aún para seguir aprendiendo y creciera mi alegría por jugar basquetbol…” admitió.

“En 1 año venimos por ti. Sigue trabajando duro, me dijo el profesor Rudy Dávalos, entrenador de los Spurs de San Antonio. Yo me sentía muy bien. Me imaginaba estar en una duela con los “monstruos” del basquetbol universal. Pasaron los meses y mi ilusión iba en aumento, pero….”

Se llevaba los encabezados.

NO SE DIO…

Pero el destino le tenía preparado algo distinto a Víctor. Al tiempo que recordaba y platicaba lo ocurrido sus ojos se inundaron. Faltaba muy poco para que se cumpliera el año. La comunicación se mantenía con la institución de los “texanos” y la promesa seguía en pie.

“Carlos Bru me llamó a su oficina y de entrada me dijo: “Malas noticias Víctor. Tu llegada a San Antonio se cancela. Porqué, si me he portado bien –le dije–. Sólo me informó: Uno  de los entrenadores asistentes que venía siguiendo paso a paso tu proceso e insistía en llevarte a la organización de los Spurs, falleció en un accidente. Por ahora todo se cancela. Ambas cosas me dolieron muchísimo…” señaló notándosele en su voz inmensa tristeza.

Su calidad como deportista y persona le dieron el privilegio de capitanear a su equipo.

REGRESO A PUEBLA…

Posteriormente vino el regreso a Puebla, pero ahora con la UPAEP. Siguió brillando con luz propia, ganándose reconocimiento de compañeros y rivales, hasta que en 1981, decidió regresar al terruño.

Cargado de preseas, reconocimientos, satisfacciones personales, ahora Víctor Manuel Vázquez García recuerda sus inicios en el basquetbol fresero y lo hace con amigos y compañeros de andanzas. Miles de anécdotas.

“Era un gusto canastear frente a las “torres”… Platicó…

RECONOCIMIENTO…

De la misma forma como manifiesta su gusto y satisfacción que le proporcionaba esquivar las “torres” a que enfrentaba en todos los niveles anotando buena cantidad de puntos, así reconoce a un personaje con el cual sufrió en serio para quitárselo de encima. “Nunca pude con su marcación. Me esforzaba por esquivarlo y siempre me derrotaba. Gracias a ello, me obligaba a esforzarme, a trabajar más y se lo agradezco. Un fuerte abrazo hasta donde se encuentre y mi reconocimiento a mi amigo, Juan Merino Palato, (QEPD)…”

Recordó muchísimas anécdotas vividas dentro del basquetbol.

REBASO EXPECTATIVAS…

“Cumpliste tus metas dentro del basquetbol…?”

“Como dije en un principio de la charla. Mi único objetivo por llamarlo de alguna manera, era jugar. Me fascinaba entrar a una cancha de basquetbol y enfilarme hacia el tablero rival en busca del enceste. Eso era mi único y real deseo. Al paso del tiempo, se fueron dando situaciones que me llenan de satisfacción. Creo, rebasé las expectativas. Estoy tranquilo y muy contento…” manifestó.

Sus apariciones en selecciones eran frecuentes.

ICONO…

Existen argumentos para colocar a Víctor Manuel Vázquez García como un real y verdadero ícono en la historia del deporte ráfaga irapuatense. Como acertamente lo menciona, rebasó expectativas. Brilló con luz propia a nivel municipal, estatal, nacional  e internacional. Un orgullo para la familia basquetbolera.

En 1969, con Guanajuato en Nacional 1a. B.

Terminada la charla, vino el segmento de las bromas, anécdotas y parte de lo vivido en esa hermosa etapa del basquetbol fresero, de la cual Víctor y sus amigos que lo acompañaron en esta ocasión, fueron parte de una u otra forma….

Gracias Víctor, por compartirnos tus experiencias vividas. Enhorabuena.