*La Trinca con 9 jugadores derrotó a Racing de Veracruz, 1-0
*Hilvanó décimo triunfo; Heriberto De la Rosa, el anotador
Nada bien pintaba el panorama para la Trinca Fresera del Irapuato para la parte complementaria. Dos expulsiones, empate sin goles y 37 minutos por jugar parecía tener la mesa servida Racing de Veracruz para llevarse la victoria y quitarle lo invicto al rival. Pero, en el futbol suelen darse situaciones inesperadas y en esta ocasión así ocurrió. Los “freseros” aprovecharon su oportunidad para anotar y luego, supieron cómo soportar el asedio a que fueron sometidos para salir del estadio “Gustavo Pacheco Villaseñor” de Tuxtepec, Oaxaca con justa y merecida victoria 1-0.
DIEZ EN FILA…
Este resultado permite a los dirigidos por el profesor Luis Almada hilvanar su décima victoria consecutiva. Reafirmarse como líder absoluto en su grupo y de la tabla general de Primera Premier del futbol profesional en México. Mientras que para los pupilos de Héctor “piti” Altamirano ha sido un duro golpe en sus aspiraciones de llegar a la cúspide en la general, aunque siguen firmes en su sector, además de perder su etiqueta de invictos que ostentaban.

BUEN DUELO…
Las acciones de peligro sobre el tapete verde muy pronto se hicieron presentes. Ambos equipos salieron con su estilo bien definido. Ir en busca de la portería rival. Por ese motivo, apenas 3 minutos transcurridos, el arquero Diego Reyes evitó el gol de la quiniela para Irapuato en 2 ocasiones tras tiro de Arturo y contrarremate de Nycolas.
La respuesta por parte del equipo local vino a los 7, cuando el colombiano Andrés Preciado tuvo su oportunidad. El remate fue bien detenido por el guardameta fresero Luis Joshúa Nava.
Aún en su calidad de visitante y con un rival mucho muy distinto a los que había enfrentado, Irapuato no fue a defenderse. Buscó hacerlo con el balón en su poder. Línea de 4 en el fondo bien marcada con Alejandro Morales Kuri, Rolando Flores, Noé de Jesús Sánchez y Yahír Zamora.
Axel Pérez en la contención, luego Francisco Martínez un poco más suelto, Arturo Hernández con doble tarea, Luis Araujo pegado a la banda derecha, mientras que Nycolás Arcila lo hacía por el lado opuesto y más en punta, Heriberto de la Rosa, molestando a los defensores y buscando su oportunidad.

Enfrente, mucho de su juego ofensivo recargado en la función del talentoso Sebastián Zamora que se asociara con Juan Pablo Rangel bien respaldados por Jassiel Ruiz; buscando la velocidad del colombiano Preciado y que con sus servicios, el goleador David García se hiciera presente.
Tácticamente, ambos equipos estaban seguros de lo que buscaban. Las oportunidades se presentaron para los 2, pero las excelentes intervenciones de los arqueros, fueron la causa de que se llegara al minuto 45 con el empate sin anotaciones.
EXPULSION…
Se esperaba así se fueran al descanso, pero una pelota peleada aún en terrenos de Racing logró puntearla con fuerza Sebastián Zamora con dirección donde se encontraba David García, custodiado por Noé Sánchez y Rolando Flores. Pero no en la forma como debía ser (escalonados), de ahí que el delantero se encarreró dejando a los 2, Rolando trató de jalarlo sin lograr el objetivo y cuando estaba a punto de entrar a los 16:50, Noé lo fauleó. Clara falta y expulsión. Se cobró, no pasó nada.
NO PINTABA NADA BIEN…
Era de esperarse que el partido iba a tomar otro sendero. Muy distinto a lo que se había visto. Luis Almada ordeno el primer movimiento para ajustar sus líneas. Trajo al defensor Víctor Nahuel Aguiar por el mediocampista Francisco Hernández. Mantuvo los 4 allá atrás, igual número en mitad de cancha y sólo De la Rosa adelante. Pero era lógico que ya no irían tan constantemente.
FALLA DE DAVID GARCIA…
Racing de Veracruz se fue encima. Había que aprovechar la ventaja numérica. Vino gran jugada por el lado derecho, cedieron a Zamora y éste con jugada vistosa dio a David quien con todas las ventajas y a distancia idónea (penal en movimiento) remató con fuerza pero por encima del arco de Nava. Parecía ser el inicio del viacrucis que se le auguraba a la Trinca.

CON NUEVE…
El mundo parecía venirse encima de los azulgrana más aún cuando al minuto 53 de tiempo corrido (8 del segundo tiempo), en una acción totalmente innecesaria, a tres cuartos de cancha, Arturo Hernández cometió fuerte falta por detrás y el árbitro a corta distancia no titubeó en sacar la tarjeta roja. Irapuato se quedaba con 9 elementos y 37 minutos por jugarse. Se esperaba lo peor para ellos y una oportunidad de oro para Racing de Veracruz. Parecía que todo sería cuestión de tiempo.
INCREIBLE…
Pero, el futbol tiene esos detalles inesperados, donde la lógica suele esconderse. Jassiel regresó con la cabeza el balón a su compañero quien titubeó ante la cercanía de Heriberto de la Rosa permitiendo que éste se la ganara para enfilarse hacia la meta rival, salió el arquero Diego Reyes, buscando achicar pero no pudo detener el disparo y el balón fue hasta el fondo de su portería. Increíble, pero la presunta víctima se puso en ventaja 1-0 a los 59 minutos de tiempo corrido (14 del segundo tiempo).
MOVIMIENTOS…
Con la ventaja, Luis Almada ordenó 2 movimientos. El esfuerzo iba a ser enorme y había que traer piernas frescas. Jacobo de la Torre y Juan Jesús Aranda entraron a suplir a Nycolás Arcila y Luis Araujo.
SE PRECIPITO…?
Enfrente, también hubo cambios. Sacó del terreno de juego a su mariscal Sebastián Zamora, al colombiano Preciado y Alvaro Vidales. Tal vez pensó que trayendo otro centro delantero (Iván Hernández) y jugadores que se desempeñan por fuera y con servicios contínuos al área, por ahí conectarían para empatar y luego ir por el triunfo.
En teoría parecía lo indicado. Pero a la hora de la práctica no le resultó. No había talento para fabricar jugadas. El mejor para esos menesteres (Zamora) ya estaba fuera del terreno de juego y si bien, llenaron el área visitante con hombres e infinidad de “ollazos” no tuvieron éxito. Irapuato con 4-3-1, supo pararse muy bien.

Fueron transcurriendo los minutos y en la recta final, la desesperación era más que notoria. Finalizaban las jugadas sin crear real peligro. Si acaso aquel remate de “chilena” por Iván Hernández que para su desgracia fue directo a las manos de Luis Joshúa Nava, arquero fresero. El silbatazo final decretó el triunfo para los visitantes.
JUSTO Y MERECIDO…
Fue un gran triunfo para el cuadro fresero. Cuando estuvo en condiciones parejas, buscó la victoria. Cuando la adversidad se le presentó, supo cómo enfrentarla. Redoblaron esfuerzos, lucharon, pelearon y al final, tuvieron una justa y merecida recompensa. Verdadera hombrada.
